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Grupo Índico o Indoario

Historia

La rama índica o indo-aria del grupo indo-iranio comprende el sánscrito, desde sus etapas más antiguas en la forma védica hasta el sánscrito clásico y las lenguas prácritas, y las denominadas lenguas neo-indoarias de la India.

Las principales lenguas de esta rama habladas en la India son la hindi, urdu, punyabí, sindhi, bengalí, gujarati, marathi, bihari y assamés.

Los textos escritos más antiguos proceden del 300 a. C., en los monumentos de Asoka; en los mismos está reflejada la lengua denominada índico medio, especialmente prácrito, lo que no implica el fin de la llegada de los hindúes al sub-contienente. Pero antes de esa literatura existía un índico antiguo, conocido como sánscrito, anterior al índico medio y vehículo de la literatura y religión antigua de la India. La misma fue preservada inicialmente en forma oral, pero hay abundante evidencia circunstancial para indicar que fue puesta por escrito en el siglo VI a. C.

Los documentos más antiguos representativos de este índico antiguo se hallan en los Vedas, la antigua literatura religiosa de la India. La lengua de los Vedas es muy arcaica y el mundo cultural y geográfico retratado en esos himnos indica que fueron compuestos en el noroeste de la India antes del primer milenio a. C., tal vez hacia el 1.500-1.200 a. C.

Aunque en la India misma no podemos ir más atrás que los Vedas, tenemos otra evidencia escrita más antigua de una lengua indo-aria, aunque no en la India sino en Siria septentrional. Aquí estaba el Imperio de Mitanni que, hacia los siglos XV-XIV a. C., había extendido su dominio desde las riberas del Mediterráneo hasta los Montes Zagros, entrando en conflicto con los hititas y los egipcios por el control del Eufrates. La lengua de Mitanni era el hurrita, que aun sin ser indoeuropea, poseía algo de vocabulario indoeuropeo, según atestiguan los documentos hurritas. Esos documentos proceden, vía diplomática, de los archivos de Bogazköy (hitita) y El Amarna (egipcio), pues los archivos nativos de Mitanni nunca han sido descubiertos, pero hay poca duda sobre el elemento distintivo indo-ario en el reino de Mitanni.

En un tratado entre los hititas y Mitanni, el rey de estos últimos jura por una serie de dioses hurritas y luego añade varios nombres que son claramente divinidades índicas: Mi-ti-ra (índico Mitra), Aru-na (Varuna), In-da-ra (Indra) y Na-sa-at-tiya (Nasatya). Un texto hitita sobre entrenamiento de caballos y carros emplea los nombres de los números índicos: aika (índico eka 'uno', tera (tri 'tres'), panza (panca 'cinco'), satta (sapta 'siete') y na (nava 'nueve'). En otro texto hurrita se emplean palabras indo-arias para describir el color de los caballos; por ejemplo babru (índico babhru 'marrón'), parita (palita 'gris') y pinkara (pingala 'rojizo').

La fecha de la aparición de un elemento índico en el norte de Siria conlleva la discusión de los orígenes de la expansión indo-irania en Asia. Aunque posemos textos de Mesopotamia en los siglos precedentes XVIII y XVII a. C. no hay trazas en ellos que nos permitan concluir una presencia índica en la región, pero para el siglo XV a. C. tenemos evidencia de elementos índicos en el reino de Mitanni y también hay posibles vestigios de nombres de unos pocos dioses reverenciados por los casitas, la dinastía que asumió el control del Imperio babilónico.

Hacia el siglo XIII a. C. el reino de Mitanni se hunde y con él la presencia índica en Asia sudoccidental, lo que hace suponer que el elemento índico en Mitanni no hizo su aparición sino hasta los siglos XVI-XV a. C. y de ahí se puede deducir que para ese entonces ya se había producido una separación entre la lengua indo-aria y la irania; separación que pudo comenzar medio milenio antes o más. Los lingüistas históricos creen que la unidad indo-irania comenzó a escindirse hacia el 2.000 a. C. si no antes.

Aunque la mayor parte de los historiadores consideran que los indo-arios irrumpieron en el noroeste de la India, hay quien afirma que el Valle del Indo fue su cuna. Allí floreció una civilización entre el 2.500-1.500 a. C., pero el problema que plantea es que sus testimonios escritos no han podido ser descifrados hasta hoy, al contrario de los hurritas. La escritura denominada proto-índica se resiste a ser descifrada al o existir ninguna inscripción bilingüe que ayude en la tarea.

En la India hay otros dos grupos lingüísticos no indo-europeos: el dravídico y el munda, el primero en el sur, salvo un enclave en el noroeste, y el segundo en el centro. Probablemente hubo un tiempo en el que las lenguas dravídicas cubrían toda la India hasta que quedaron relegadas a su zona actual por la irrupción de los intrusos indo-arios. Esto es sustentado por la existencia de préstamos dravídicos en la literatura sánscrita desde sus mismos inicios. La dominación dravídica en el norte de la India hace de se grupo lingüístico el candidato con más posibilidades de ser la lengua de la civilización del Indo. Las lenguas munda, confinadas ahora a la India central, se extendieron en su momento por el norte del Ganges, pero parece que fueron absorbidas por las dravídicas y luego confinadas por la expansión indo-aria.

Otro candidato para el Valle del Indo es la lengua elamita, que se habló en el gran reino que ocupó el Irán meridional. Aquí estamos tratando con una sociedad literata escribiendo una lengua no indoeuropea descifrable y relacionada con la dravídica, que nos ha dejado textos inteligibles procedentes del tercer milenio a. C. En un número de lugares hay tablillas pictográficas, relacionadas con la escritura sumeria y procedentes de la última etapa del cuarto milenio a. C. A esa escritura se le denomina proto-elamita.

Pero la civilización reflejada en los textos védicos es iliterata, rural, no marítima e interesada por el intercambio de ganado y con la única forma política de un monarca cuya función consiste en guerrear y sacrificar. Más aún, los Vedas reconocen una dicotomía entre los indo-arios y sus tostados enemigos de piel oscura, los dasa, que son descritos en una ocasión como chatos, lo que se interpreta como una referencia peyorativa a una característica dravídica. Los himnos védicos conmemoran e invocan el apoyo divino para la destrucción de sus enemigos y de sus fortalezas, lo que será ejecutado con la ayuda de carros y caballos, una técnica de guerra desconocida en la civilización del Valle del Indo.

La historia de esta rama de lenguas indias se puede dividir en tres grandes etapas: (1) el hindú antiguo que incluye el védico y el sánscrito clásico, (2) el hindú medio que incluye los dialectos vernáculos del sánscrito, llamados prácritos, de los que procede el pali, (3) el hindú nuevo o moderno que incluye las lenguas contemporáneas de las zonas norte y central del subcontinente índico.

Datos

Las lenguas índicas comprenden las grandes lenguas de la India y Pakistán, como la hindi-urdu, bengalí, punyabí, marathi y muchísimas otras, sumando un total de 750 millones de hablantes. Esas lenguas están confinadas al sub-contienente índico salvo excepciones recientes de colinas en África, el Pacífico y Europa. La única excepción a esto es la lengua romaní, la lengua de los gitanos, que fue llevada desde el norte de la India a Europa en la Edad Media.

La Constitución de la Unión India estipula el hindi como lengua oficial pero otorga la condición de lengua oficiales a otras quince pertenecientes a otros tantos estados, que se usan en la enseñanza y los documentos oficiales. Se trata del asamés, bengalí, gujarati, cachemiro, mahrati, oriya, punyabí, sindhi, hindi, urdu, sánscrito, tamil, telugu, kannada y malayalam. El inglés se mantuvo como lengua oficial hasta 1965.

 

Lengua

Región (subrayado cuando es una mayoría quien la habla)

Hablantes

Características

Grupo oriental

 

 

 

Assamés

Assam, India.

11.800.000

Lengua oficial en Assam. Lengua oficial en la India.

Bengalí

Bangladés, Bengala occidental, Tripura y Assam, India.

85.300.000 (Bangladés) 58.500.000 (India) 90.000 (Pakistán 30.000 (Nepal))

Lengua oficial de Bangladés, de Bengala occidental, Tripura y Manipur (India). Lengua oficial en la India.

Oriya

Orissa, India.

24.700.000 (India) 23.000 (Bangladés)

Lengua oficial en Orissa. Lengua oficial en la India.

Grupo Noroccidental

 

 

 

Punyabí

Punyab, Provincia fronteriza noroccidental y Karachi, Pakistán. Punyab, Haryana, Delhi y distrito Ganganar de Rajasthan, India. Jammu, en India y Cachemira.

52.800.000 (Pakistán) 17.100.000 (India)

Sin estadísticas para la porción pakistaní de Jammu y Cachemira.

Lengua oficial de Punyab. Junto con la urdu lengua oficial de Jammu en Jammu y Cachemira.

Lahnda

Punyab y provincia fronteriza noroccidental

Sin estadísticas en Pakistán. 14.000 (India)

 

Sindhi

Provincia de Sind y Las Bela y otros distritos orientales de Baluchistán, Pakistán. Distrito Kutch de Gujarat, India.

10.100.000 (Pakistán) 2.040.000 (India)

Lengua oficial en Sind. 

Lengua oficial en la India.

Pahari

 

 

 

Pahari oriental

 

 

 

Nepalí

Nepal, Sikkim, Bután

7.630.000 (Nepal) 1.600.000 (India) 74.000 (Sikkim)

Lengua oficial en Nepal.

Pahari central

 

 

 

Kumauni

Uttar Pradesh himalayo, India

1.500.000 (India)

 

Garhwali

Uttar Pradesh himalayo, India

1.160.000 (India)

 

Pahari occidental

Himachal Pradesh Jammu y Cachemira

994.000 (India)

Lengua oficial en Himachal Pradesh junto con hindi.

Dárdico

 

 

 

Dárdico oriental

 

 

 

Cachemiro

Valle de Cachemira

2.995.000 (India) 74.000 (Pakistán) Sin estadísticas de Jammu y cachemira y Afganistán

Lengua oficial en la parte hablante cachemira de Jammu y Cachemira.

Lengua oficial en la India.

Otras Dárdicas

Agencia Gilgit de la parte pakistaní de Jammu y Cachemira, distritos adyacentes de la provincia fronteriza noroccidental y regiones adyacentes de Afganistán nororiental.

208.000 (Pakistán) 

Sin estadísticas de la porción pakistaní de Jammu y cachemira y de Afganistán.

 

Khowari (Dárdico central)

 

 

 

Kafiri (Dárdico occidental)

 

 

 

Grupo occidental y sudoccidental

 

 

 

Gujarati

Gujarat, Bombay, India.

32.330.000 (India) 503.000 (Pakistán)

Lengua oficial en Gujarat. Lengua oficial en la India.

Marathi

Maharashtra y ocho distritos adyacentes en tres Estados de la India.

51.800.000 (India)

Lengua oficial en Maharashtra. Lengua oficial en la India

Konkani

Goa, Maharashtra litoral al sur de Bombay y Karnataka litoral, India. 

1.700.000 (India)

 

Sinhala

Sri Lanka

10.986.000 (Sri Lanka)

Lengua oficial en Sri Lanka.

Divehi (maldivo)

Islas Maldivas

150.000 (Maldivas)

Lengua oficial en Islas Maldivas.

Grupo medio

 

 

 

Hindi

Uttar Pradesh, Madhya Pradesh, Bihar, Haryana, Delhi. Rajasthan, Punyab, Himachal Pradesh, Bengala occidental y Maharasthra (India).

173.000.000 (India 249.000 (Bangladés) 225.000 (Nepal)

Lengua oficial en la India. Lingua franca en India septentrional. Lengua oficial en Uttar Pradesh, Madhya Pradesh, Bihar, Haryana, Rajasthan, Himachal Pradesh y Delhi.

Hindi oriental

 

 

 

Awadhi (avadhi)

Uttar Pradesh septentrional y central, India.

153.000 (India)

 

Bagheli

Madhya Pradesh y Uttar Pradesh meridional central.

421.000 (India)

 

Chattisgarhi

Madhya Pradesh oriental central, India.

7.495.000 (India)

 

Hindi occidental

 

 

 

Braj Bhasa

Uttar Pradesh occidental y regiones adyacentes de Haryana, Rajasthan y Madhya Pradesh, India.

32.000 (India) 

 

Bundeli

Madhya Pradesh septentrional central y Uttar Pradesh sudoccidental, India.

470.000 (India)

 

Otras lenguas hindi

Esparcidos por Uttar Pradesh, Madhya Pradesh, Haryana y Rajasthan oriental, India. 

10.066.000 (India)

 

Urdu

Karachi y Pakistán en general. Por toda la India peninsular salvo el sur y el nordeste.

35.000.000 (India) 6.700.000 (Pakistán) 240.000 (Bangladés) 54.000 (Nepal)

Lengua oficial en Pakistán. Lengua oficial en la India. Lengua oficial en Jammu y Cachemira. 

Bihari

 

 

 

Maithili

Bihar septentrional, India. Tierras bajas adyacentes de Nepal. 

7.500.000 (India) 1.560.000 (Nepal)

 

Magahi (magadhi)

Bihar central, India.

8.130.000 (India)

 

Bhojpuri

Bihar occidental y Uttar Pradesh oriental, India.

17.570.000 (India) 1.120.000 (Nepal)

 

Otras

Bihar, India.

1.560.000 (India)

 

Rajashtani

 

 

 

Mewati

Rajasthan nororiental, India.

125.000 (India)

 

Ahirwati

Rajasthan nororiental, India.

37.000 (India)

 

Harauti

Rajasthan nororiental, India.

979.000 (India)

 

Malvi

Madhya Pradesh occidental y Rajasthan meridional, India.

1.190.000 (India)

 

Nimadi

Madhya Pradesh sudoccidental, India.

920.000 (India)

 

Marwari

Rajasthan occidental, central y septentrional, India.

10.887.000 (India)

 

Otras

Por todo Rajasthan y esparcidos por Maharashtra, Andhra Pradesh, Karnataka, India y en Jammu y Cachemira.

11.140.000 (India) 335.000 (Pakistán). Sin estadísticas de la parte pakistaní de Jammu y Cachemira.

Lengua oficial de Rajasthan junto con hindi.

Bhili

Rajasthan meridional, Madhya Pradesh occidental, Gujarat oriental y Maharashtra noroccidental, India.

1.562.000 (India)

 

Khandeshi

Maharashtra noroccidental, India.

750.000 (India)

 

Otras

 

 

 

Tharu

Nepal sub-himalayo

603.000 (Nepal)

 

Dialectos varios

Nepal sub-himalayo

900.000 (Nepal)

 

Dialectos

Escritura

Las lenguas indo-arias poseen varias formas de escritura, que proceden de la escritura brahmi, una derivación de la semítica septentrional. Otro desarrollo de la brahmi es la devanagari, que se utiliza en nepalí, marathi, y cachemiro, así como en hindi, sánscrito y prácrito. Derivadas de la escritura devanagari son las propias de las lenguas gujarati, bengalí, asamés y oriya. El urdu emplea el mismo sistema de escritura que el persa, que es además la grafía del punyabí e hindi, aunque esta última lengua simultanea dos escrituras la devanagari y la persa.

En la antigua India hubo dos grandes sistemas para poner por escrito las lenguas indo-arias: uno era el jaroshti, usado en la parte noroccidental de la India y escrito de derecha a izquierda, el otro era el brahmi, usado en las otras regiones de la India y escrito de izquierda a derecha.

Gramática

El sánscrito arcaico es el del periodo védico, del que existen cuatro grandes grupos de textos: el Rigveda, el Atharvaveda, Samaveda y Yajurveda. El Yajurveda se subdivide a su vez en dos ramas principales, el Yajurveda Blanco (Sukla) y el Yajurveda Negro (Krishna). El Rigveda, Atharvaveda y Samaveda son textos puramente métricos usados por los sacerdotes en sus rituales. Los textos del Yajurveda Negro contienen versos usados en sacrificios rituales (llamados mantras) y secciones en prosa de naturaleza explicativa, conteniendo disertaciones mitológicas de los sacrificios y de los objetos usados en los mismos. Junto a etimologías sobre el significado de las palabras. Estas secciones son conocidas como Brahmana, teniendo cada veda un brahmana particular conectado con ella. Los textos védicos más antiguos son pre-budistas, pues fueron compuestos hacia el 1.200 o 1.000 a. C. en el caso del Rigveda. Los pasajes en prosa denominados Brahmanas y los textos aforísticos (s0tra) se pueden adjudicar a un védico tardío. Igualmente de ese periodo es el gramático Panini, autor de un tratado llamado Astadhyayi, quien hace una distinción entre la lengua de los textos sagrados (chandas) y el lengua común de la comunicación (bhasa).

El sánscrito épico es llamado así porque está representado por dos obras épicas, el Mahabharata y el Ramayana. En esta última obra se encuentra por vez primera una alusión a la palabra sánscrito 'formado, pulido'. La fecha de composición para los primeros escritos de esta etapa son los siglos inmediatamente anteriores a la era cristiana.

El sánscrito clásico es la lengua de las grandes obras poéticas (kavya), dramas (nataka), cuentos como Hitopadesa y Pañca-tantra y tratados técnicos sobre gramática, filosofía y ritual. Esta lengua fue usada no sólo por poetas como Kaliadasa y sus predecesores, Bhasa un dramaturgo, y Asvaghosa, un autor budista, en los primero siglos d. C. sino que continuó siendo usado mucho después como lengua materna, siendo la lengua que hasta el día de hoy se usa para comentarios y tratados de erudición. También se usa como lingua franca entre los pandits (brahmanes eruditos) de diferentes regiones de la India.

El desarrollo lingüístico se puede trazar desde el védico antiguo del Rigveda hacia el posterior Samhitas y el védico tardío del prosístico Brahmana hasta culminar en la lengua descrita por Panini, que es la cima del sánscrito clásico. Por ejemplo, el plural nominativo que acaba en -asas (devasas 'dioses') ya estaba menos presente que -as en el Rigveda y continuó perdiendo fundamento posteriormente; en Brahamana -as (como devas) es la forma normal. Hay otros cambios evidentes. Por ejemplo, la forma singular instrumental de raíz -a- termina en -a y -ena en el Rigveda, predominando la forma última, pero en el védico tardío -ena es la terminación usual. Todas las formas védicas antiguas son clasificadas expresamente por Panini como pertenecientes a la lengua sagrada (chandas).

Los verbos también muestran diferencias cronológicas; por ejemplo, la terminación plural de la primera persona -masi (baramasi 'portamos') predomina sobre -mar en Rigveda pero no en Atharvaveda; pero -mas es la terminación normal posteriormente. El védico antiguo distingue entre el aoristo, imperfecto, y perfecto. El aoristo se usa comúnmente para referirse a una acción que tenido lugar recientemente, el imperfecto se usa para describir acciones ejecutadas en un pasado distante y el perfecto originalmente denotó, como en griego, un estado alcanzado. Aunque Panini distinguió entre los tres tiempos, el perfecto y el imperfecto se usaron como tiempos narrativos.

Hay también formas futuras en védico formadas con sufijos (-isya y -sya) y usadas desde tiempos primitivos.

El védico antiguo tuvo una categoría que se perdió en el védico posterior de los Brahamanas, y es el injuctivo, destinado para denotar una verdad general. Esa verdad general también podía ser denotada por el subjuntivo, que se caracteriza por la vocal a afijada a la raíz del presente, aoristo o perfecto. Posteriormente el védico retuvo el injuctivo sólo en mandatos negativos. El subjuntivo también disminuyó en uso hasta su desaparición, siendo para Panini un tiempo perteneciente a la literatura sagrada. Las funciones del subjuntivo fueron suplidas por la forma llamada optativa.

Las formas nominales incorporadas al verbo son muy numerosas en védico antiguo. En el Rigveda hay formas con afijos ya y tva funcionando como participios pasivos, como vac-ya 'ser dicho', kar-tva- 'ser realizado o hecho'. El Atharvaveda tiene además formas con (i)tavya (hims-itavya- 'ser herido') y -aniya (upa-jiv-ani ya) 'subsistir sobre'. En el védico posterior desaparece el tipo con tva; Panini reconoció como normales los tipos karya-, kartavya-, karaniya-, 'ser hecho'. En indo-ario, desde el védico antiguo hasta el indo-ario nuevo, las formas llamadas absolutas (o gerundio) se usan para denotar la acción o acciones realizadas previamente por un agente: 'habiendo hecho... él hizo'

Algunas de esas formas cayeron en desuso con el curso del tiempo, siendo reconocidos tales cambios por los gramáticos hindúes como Patañjali, que vivió a mediados del siglo II a. C., y que notó que las formas perfectas del tipo ca-kr-a 'hiciste, hecho' ya no se usaban en su tiempo, siendo reemplazadas por una adjetivo nominal kr-ta-vant-as, que consiste del participio pasado pasivo kar-ta- y el sufijo -vant. También reconocieron los gramáticos hindúes la existencia de diferentes dialectos; por ejemplo, Panini notó formas usadas por los septentrionales (udicya) y los orientales (pracya) además de varios usos dialectales descritos por los gramáticos que le precedieron.

Hay documentos antiguos que corroboran la evidencia de variación dialectal; por ejemplo, el védico antiguo del Rigveda es un dialecto en el que el sonido indoeuropeo l es reemplazado por r-pra 'lleno'. Este cambio concuerda con el iranio, como sucede en el avéstico parana 'lleno', contratando esas formas con el latín plenus y el gótico fulls, que llevan l. Otros dialectos retienen la l y la r, habiendo los que tienen la r y la l en palabras indoeuropeas que tienen r, como rohita-/lohita- 'rojo', pudiendo asignarse la variante con l al dialecto oriental. Esta variante concuerda con la evidencia indo-aria media y en el hecho de que tales formas de l son más numerosas en el libro décimo del Rigveda, que es más reciente que las partes más antiguas de esa obra, fechado en un tiempo en el que los indo-arios se habían extendido hacia el este. El desarrollo de las retroflejas g- y gh- procedentes de los sonidos d y dh entre vocales es otra característica de algunos dialectos, incluyendo el del Rigveda.

El sánscrito clásico es el desarrollo de uno o más de los antiguos dialectos indo-arios. En esa etapa los arcaísmos notados arriba se han eliminado. Más aún el sistema acentual del sánscrito clásico no es el mismo que el del védico, que tiene un sistema de tonos; las vocales tienen tono bajo, alto o circunflejo (elevado y luego descendente) y la vocal particular de una palabra que recibe el tono alto no se puede predecir. Sin embargo, en sánscrito clásico el acento era predecible: si la próxima a la última vocal era larga recibía el acento, si no la vocal precedente lo llevaba. El sistema védico sobrevivió al menos hasta el tiempo de Panini.

No obstante esta simplificación, el sánscrito clásico es mucho más complejo que el indo-ario medio. Además de las vocales a, i y u (en variantes largas y cortas) hay r y l usadas como vocales. Los grupos de consonantes aparecen libremente, salvo en la posición final de la palabra, siendo el sistema de modificación del sonido condicionado por el contexto, sandhi, plenamente operativo. Más aún, en su sistema gramatical el sánscrito clásico mantiene el número dual, siete casos y un complejo juego de alternancias. Por ejemplo, el nominativo singular agni-s 'fuego' se corresponde con el genitivo singular agne-s 'del fuego', el nominativo plural agnay-as 'fuegos' y el instrumental plural agni-bhis 'con fuegos', con diferentes vocales en la segunda sílaba. Algunos nombres y adjetivos se declinan como pronombres, como ekasmi, dativo singular masculino de eka- 'uno'.

El sistema verbal del sánscrito clásico mantiene también complejas alternancias. En el tiempo presente del tipo bhav-a-ti 'es, ser', la raíz bhav-a- permanece incambiable a través de todo el paradigma salvo para alargar la -a- a -a:- antes de v y m. Sin embargo, otros verbos tienen alternancia vocálica, como as-mi 'yo soy' s-mas 'somos', e-mi 'voy', juhomi 'derramo' juhumas 'derramamos'. Se observa una distinción entre las terminaciones activas y medio pasivas: jan-ay-a-ti 'engendra' con la terminación activa -ti, pero ja-ya-te 'nacido' con la terminación medio pasiva -te (la forma pasiva media se usa para el pasivo, el reflexivo y otros significados).

El sánscrito clásico tiene un rico sistema de derivados nominales y verbales. Las palabras compuestas son de las siguientes clases: copulativos (dvandva) compuestos como matapitarau 'madre y padre' (también el elíptico pitarau 'padres'); del tipo como tat-purusa- 'su hombre' en el que el primer miembro es equivalente a un caso distinto al nominativo; del tipo bahu vrihi 'mucho arroz' en el que el objeto denotado es distinto a cualquiera de los miembros del compuesto bahur vrihir yasya 'el que tiene mucho arroz'; del tipo de compuestos adverbiales (avyayibhaka) de la clase upagni (upa agni) 'cerca del fuego'. Además hay varios derivados con afijos -tara- y -tama-, como priya-tara- 'muy querido' y priya-tama- 'el más querido' del adjetivo priya-. Los pronombres tienen derivados equivalentes a las formas del caso, como tatra 'allí', yatra 'donde' y kutra '¿dónde?' que son equivalentes a las formas locativas como tasmin, yasmin y kasmin.

Entre los sistemas verbales derivados están el causativo y el desiderativo, teniendo el primero un afijo -ay- (gam-ay-a-ti 'hace ir'). La forma desiderativa se forma con -sa- y la reduplicación de una parte de la raíz -di-drk-sa-te 'desea ver'.

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