|
Reconocimientos
Durante la preparación de este trabajo he podido captar
algo de lo que debieron sentir aquellos monjes medievales que se pasaban años
de su vida inclinados sobre un escritorio tratando de preservar algunas cosas que
merecieran la pena para las generaciones posteriores. El sentimiento que me ha
embargado en ciertas ocasiones ha sido el de sentirme abrumado ante la magnitud
de la tarea.
Doy las gracias a mi amada esposa, a la que le he robado
muchas horas de compañía para poder realizar este trabajo. También a mi hija
Rut, estudiante de Historia en la Universidad Autónoma de Madrid, por proveerme
de tan buen material. Igualmente a mi hija María, ingeniera de informática,
que me ha sido de gran ayuda en cuestiones técnicas. Gracias a Chana, a Steve Marlett, a Manuel
Suárez
y a Roberto González-Quevedo por atender mis preguntas y solicitudes sobre
diversas cuestiones.
(El autor: Wenceslao Calvo, Madrid 2004)
|
 |
PUBLICIDAD |
|
|
|