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Lengua Griega moderna

Situación geográfica

Historia

El griego moderno es la continuación de la koiné basada en el dialecto ático de los tiempos clásicos que sustituyó a los demás dialectos (arcadio, eólico, locrio, jónico, micénico). El único que logró sobrevivir hasta nuestros días de aquella época, aparte del ático, ha sido el tsaconio, procedente del dialecto laconio de la antigua Esparta, y hablado hoy por unas miles de personas en el Peloponeso. Pero entre la koiné y el griego moderno hubo un periodo de transición que duró varios siglos denominado griego bizantino.

Durante el periodo del Imperio Bizantino, que terminó con la caída de Constantinopla el año 1453, la lengua de la administración y la mayoría de la escritura estaba firmemente enraizada en la tradición ática, denominándose a este estilo arcaizante como griego bizantino. La lengua hablada continuó evolucionando rápidamente y su curso se puede seguir en los escritos de los cronistas y biógrafos menos educados. Más aún, la desintegración política y militar que caracterizó a los últimos siglos antes de la caída de Constantinopla trajo un declive cultural aunque no faltaran elementos educados entonces. Aunque las diferencias entre la Crónica de Morea (siglo XIII) y el griego actual son mínimas, Bizancio no pudo producir un escritor de la talla de Dante, capaz de fijar la lengua como vehículo de una gran literatura.

Con el establecimiento del nuevo Estado griego en 1830, el dialecto del Peloponeso fue adoptado como lengua oral, lo que desembocó en la variedad demótica. La ausencia de una forma escrita demótica llevó a al creación del katharevusa, una variante 'pura' artificialmente arcaizante que procuraba purificar la lengua de los elementos foráneos y sistematizar su morfología, de acuerdo al modelo griego clásico. Esta diglosia continuó hasta el siglo XX, con aplicaciones específicas para las dos variedades: el demótico sirvió de vehículo para la poesía y el katharevusa como lengua de la administración.

El problema de la diglosia fue resuelto en 1976, cuando el demótico fue declarado lengua oficial de Grecia. Mientras tanto, las dos variedades han convergido de forma natural, emergiendo una lengua griega moderna normativa que puede caracterizarse como resultado de una mezcla de las dos variedades. Por ejemplo, en fonología el cambio de i a y antes de vocal se halla en jimnásio 'colegio' (en lugar del esperado jimnásyo), las alternantes sxolyó y sxolío 'escuela' o el contraste yós 'sol' iós 'virus'. La asimilación de una nasal a fricativa se confina a la morfología, como la forma verbal krin-thik-e (tercera persona singular pasiva aoristo 'él fue juzgado') que es kríthike con pérdida nasal, mientras que en la palabra pénthos 'dolor' la nasal se retiene. Más aún la tendencia histórica a diferenciar el género por la clase de declinación perdió fuerza y numerosos nombres femeninos terminados en -os se reintrodujeron en la lengua, como odhós 'calle', leofóros 'avenida', algunos con alternantes demóticos como en jatrós o jatrína 'doctora'.

La interacción entre el demótico y el katharevusa es incluso más en el vocabulario pues una forma katharevusa se puede usar en paralelo a una forma demótica en un papel especializado, como édhra (del antiguo griego 'silla') significa 'cátedra' mientras que la demótica karékla retiene su uso para el mueble.

Datos

El griego es la única lengua oficial en Grecia (unos 10 millones de hablantes) y con el turco una de las dos oficiales en Chipre (con medio millón de hablantes). También existen comunidades de habla griega en USA, Australia, Alemania y Gran Bretaña. 

Dialectos

Durante muchos siglos Grecia presentó el clásico ejemplo de diglosia: dos lenguas griegas estaban en uso:

  • Demótico, la lengua derivada de la koiné, modulada y desarrollada en el periodo bizantino y durante los siglos de dominación turca.

  • Katharevousa, la arcaizante lengua de la administración, religión, educación y literatura.

Los dialectos modernos se pueden agrupar según el siguiente criterio:

  • Peloponeso, que difiere levemente de los dialectos de las islas Jónicas y forma la base del demótico normativo. Muestra innovaciones muy especiales en su fonología, aunque su morfología verbal es menos conservadora que los dialectos de las islas.

  • Septentrionales, hablados en la parte continental septentrional de Ática, en el norte de Eubea y en las islas septentrionales del Egeo. Se caracterizan por su pérdida de /i/ y /u/ no enfatizadas y la elevación de los sonidos /e/ y /o/ no enfatizados a /i/ y /u/, de manera que kotópulo 'pollo' se convierte en kutóplu o émine 'se quedó' en emni. También marcan ciertos verbos en primera y segunda persona del plural en el pasado con -an, como ímastan 'estuvimos', ateniense ímaste y usan el acusativo para pronombres de objetos indirectos donde los dialectos meridionales tienen el genitivo: na se pó 'permíteme decirte' en lugar de na su pó.

  • El ateniense antiguo fue hablado en Atenas hasta 1833, cuando esa ciudad fue declarada capital de Grecia, y en Aegina hasta el siglo XX. Hay algunos ancianos que todavía lo hablan en Megara y en el distrito de Kími de Eubea central. Su característica más prominente es el reemplazo de la bizantina /ü/ por /u/ en lugar de la normal /i/. También cambia el sonido /k/ antes de las vocales /e/ e /i/ y no contare las vocales /i/ y /e/ a /y/ ante vocales.

  • Cretense, que suaviza la /k/ a /č/, /kh/ a /š/ antes de /i/ y /e/ y /y/ a /ž/.

  • Los dialectos meridionales de Chipre, Rodas, Chios y otras islas de la región suavizan /k/ a /č/, eliminan las consonantes fricativas sonoras entre vocales y retienen la antigua final -n, como láin 'aceite', normativo ládhi. También retienen el contraste entre consonantes largas y cortas y como ocurre en Creta y en ateniense antiguo añaden gh al sufijo -ev- que ocurre al final de muchas raíces verbales (dhulévgho 'yo trabajo', normativo dhulévo).

  • Un dialecto griego, denominado griko, es hablado en Italia. Se habla en la península de Salento en la provincia de Lecce, en Apulia meridional y en unas pocas localidades cerca de Reggio di Calabria. Se trata de un dialecto procedente de los tiempos bizantinos. El dialecto salentino todavía se usa ampliamente y puede haber algunos niños hablantes, pero el desplazamiento al italiano es muy grande y los hablantes activos tienen más de 50 años. El dialecto calabrés se usa activamente solo en la localidad de Gaddhiciano, pero incluso los hablantes más jóvenes tienen más de 30 años. El número de hablantes en total ronda los 20.000. Está seriamente amenazado.
  • Un destacado dialecto griego es el mariupolitano, también denominado griego de Crimea y tauro-romaico, en ruso tavro-rumejskij, en mariupolitano ruméka. Originalmente fue hablado en el sur de Crimea, desde donde sus hablantes se movieron a la ribera del mar de Azov en Ucrania en 1770, fundando la ciudad de Mariupol' (Zhdanov) y varias localidades en lo que ahora es la provincia de Donetsk. En 1989 había 20.000 hablantes en Ucrania. Está amenazado.

De los dialectos locales el tsaconio, hablado en ciertos pueblos de montaña en el Peloponeso oriental, es muy diferente y muestra evidencia de procedencia dórica, como el sonido /a/ del griego antiguo /a:/ que se cambió a /e:/ en ático y más tarde a /i/. Los dialectos del Asia Menor también muestran características arcaicas, como la /e/ póntica por la antigua /e:/ en ciertas palabras. En Italia meridional hay enclaves griegos que no está claro si representan una supervivencia de tiempos antiguos o fueron importación del periodo bizantino.

Escritura

Para escribir en griego moderno se usa el alfabeto griego más cuatro símbolos para representar los sonidos mp, nt, gx, ts.


Juan 1:1-8 en griego moderno

Gramática

La mayor parte del desarrollo fonológico y gramatical que separa el griego actual de la koiné ocurrió durante el periodo bizantino. Por ejemplo, en fonología las dos vocales altas /i/ y /ü/ se mezclaron, simplificando el sistema de seis vocales a cinco del griego moderno. En morfología el abuso continuo del caso dativo muestra que estaba fuera de uso en la lengua hablada y el infinitivo fue reemplazado por varias construcciones perifrásticas. Muchas palabras fueron importadas, sobre todo del latín, dándose el caso del cronista Malalas que usa pórta ‘puerta,' kámbos ‘llanura,' saíta ‘flecha,' paláti ‘palacio,' spíti ‘casa' y cientos de otros préstamos de los cuales no todos han sobrevivido.

El último periodo del griego bizantino se caracteriza por la riqueza de sus palabras compuestas, usualmente de raíces nativas, algunas de las cuales prolongaron modelos antiguos; compuestos que son comunes en griego moderno también se encuentran en el periodo bizantino, como aristódhipnon 'comida y cena', andróyino 'hombre y mujer' o makheropíruna 'cuchillos y tenedores'. El desplazamiento semántico fue otro factor de innovación, como álogho 'caballo' que previamente significaba 'irracional' y (u)hden 'no' que significaba en griego clásico 'nada'.

El griego moderno tiene cinco vocales /i/, /e/, /a/, /o/, /u/ y la semiconsonante /y/, varias de las cuales se indican en la ortografía griega en más de una manera. Las consonantes son las siguientes:

Históricamente /f th kh/ derivan de consonantes aspiradas antiguas y las fricativas sonoras /v dh gh/ de las oclusivas sonoras /b d g/. Las modernas /b d g/ resultan de sonorizar /p t k/ tras las nasales, de forma que el antiguo griego pente 'cinco' se convierte en pénde. También sucede al principio de palabras en lugar de la antigua secuencia nasal + oclusiva (boró 'puedo' de emporó). Otro grupo de consonantes que liga el antiguo y el moderno griego son:

  • Grupos antiguos ya sea de oclusivas o aspiradas se convierten en fricativas + oclusivas, por ejemplo hepta 'siete' se convierte en eftá, (e)khthes 'ayer' se hace (e)khtés.

  • Consonantes dobles son simplificadas excepto en el sudeste, como thalassa 'mar' que se convierte en thálasa.

  • Las nasales asimiladas a las fricativas próximas.

  • La líquida /l/ puede reemplazarse con /r/ antes de consonantes, por ejemplo adelphos 'hermano' se convierte en adherfós.

  • Antes de una vocal /i/ y /e/ cambian a /y/, como paidia 'chicos' se convierte en pedhy'a, melea 'manzano' se convierte en milyá. Salvo para la simplificación de consonantes dobles, estos cambios históricos no se aplican a palabras de origen katharevusa.

Con los cambios producidos en el sistema vocálico en koiné, al antigua distinción tonal se perdió y el énfasis se hizo dinámico, siendo indicado ortográficamente por una marca uniforme, quedando confinado a las tres últimas sílabas de la palabra. El énfasis es predecible, dependiendo para los sustantivos de sus declinaciones y para los verbos de su tiempo.

Mucho del aparato desinencial de la antigua lengua ha sobrevivido en griego moderno. Los nombres pueden ser singulares o plurales, pues el dual se ha perdido, y todos los dialectos distinguen un nominativo y un acusativo. Un nombre que modifica un segundo nombre se expresa por el genitivo salvo en el norte, donde una frase preposicional se usa preferentemente. El objeto indirecto se expresa por el caso genitivo, como en el ejemplo siguiente:

Como en periodos antiguos, los verbos en griego moderno se conjugan por modos: indicativo, subjuntivo, imperativo; aspectos: perfecto e imperfecto; voces: pasiva, activa; tiempos: presente, pasado; y personas: primera, segunda y tercera en singular y plural. Las principales diferencias gramaticales que se presentan entre la forma actual y la antigua residen en las declinaciones y las conjugaciones. En el presente la declinación ha perdido todas las formas del dual, que era un tercer número gramatical para nombrar por pares los nombres, artículos, pronombres y adjetivos; asimismo ha desaparecido el caso dativo que únicamente se conserva en unas pocas frases hechas.

También se ha simplificado la conjugación porque se han eliminado dos modos, el optativo y el infinitivo; el primero se empleaba en oraciones que significaran deseo o duda, casi siempre subordinadas, y el segundo en las oraciones subordinadas sustantivas. Hoy esas funciones las realizan las perífrasis verbales y los verbos auxiliares. Algo parecido ya había sucedido en el griego clásico para las formas del imperativo que se sustituyó por un auxiliar y el verbo principal en subjuntivo.

El purista o katharevusa evita las palabras de otras lenguas y cuando necesita nuevos términos que no existían en la lengua clásica, heleniza las palabras de otro origen, tratando en todo caso de preservar las raíces originales de su lengua. La vasta mayoría de las palabras demóticas proceden del griego antiguo aunque bastantes han cambiado su significado, como filó 'yo beso' que originalmente era 'amo', trógho 'como' de 'muerdo', kóri 'hija' de 'muchacha'. Muchas otras son combinaciones de antiguas raíces y afijos; otras entraron al demótico por el katharevusa, como musío 'museo', stikhío 'elemento', ekteló 'ejecuto'. Además hay más de 2.000 palabras de uso común del italiano y del turco, la tercera parte cada uno, y del latín, francés y cada vez más del inglés. Los elementos italiano, latinos y turcos toman declinaciones griegas mientras que los préstamos más recientes del francés y del inglés permanecen tal cual, como spor 'sport', bar 'bar', asansér 'elevator', futból football', kompyúter 'computadora', ténis 'tennis'.

Los pronombres personales son los siguientes:

 

Singular

 

 

Plural

 

 

 

Completo

Oblicuo

Corto

Completo

Oblicuo

Corto

1

ego

emena

mou, me

emeis

emas

mas

2

esu

esena

sou, se

eseis

esas

sas

El pronombre demostrativo es autos, auti, auto 'esto'. El interrogativo es pyos, pya, pyo '¿quién?', ti '¿qué?'. En general los pronombres muestran las mismas categoría que los nombres por el pronombre relativo pu es invariable.

El orden de la frase es sujeto, verbo y objeto, también objeto y verbo cuando el sujeto se sobreentiende.

La numeración del 1 al 10 es: enas, duo, treis, tessereis, pente, eksi, epta, okto, ennea, deka; 11 endeka, 12 dodeka, 20 eikosi, 30 trianta, 40 saranta, 50 peninta, 100 ekato.

La lengua griega moderna tiene tres géneros, masculino, femenino y neutro. Para saber el género de una palabra nos puede servir de guía su final, de forma que palabras que acaban en -os, -as, -is son normalmente masculinas, pero las que acaban en -i, -a son típicamente femeninas; las palabras en -o, -i, -ma son neutras. Los adjetivos concuerdan en género, número y caso con sus nombres, al igual que los artículos. 

Hay dos artículos: el indeterminado: enas (masculino), mia (femenino), ena (neutro). El determinado es o (masculino), oi/i, plural; i, femenino, oi/i/ plural; to (neutro), plural ta

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