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Lengua Española o Castellana

Situación geográfica

Historia

Castilla nace en el sur de Cantabria, norte de Burgos y oeste de La Rioja. Su origen es una serie de condados dependientes del reino de León que logran su independencia con Fernán González en el siglo X. En el siglo XI se convierte en reino independiente con Fernando I, hijo de Sancho el Mayor de Navarra. A partir de este momento irá creciendo hasta convertirse en el reino más importante de la península.


Página 72 del Códice Emilianense 60 de San Millán de la Cogolla

Los primeros textos que se conservan en castellano datan del siglo XI, son las Glosas Emilianenses y Silenses. Concretamente el Códice Emilianense está fechado en el siglo IX, aunque las glosas que contiene fueron escritas a finales del siglo XI. Al proceder de una región que fue punto de confluencia de varias culturas hispánicas: castellana, vasca, navarra y aragonesa, se aprecian en ellas rasgos castellanos y navarro-aragoneses; incluso germánicos.

En ese momento había muy pocas razones para suponer que ese dialecto del latín llegara a ser con el tiempo lengua nacional e internacional. La historia de su desarrollo está íntimamente ligada a la de la Reconquista cristiana de los territorios que los musulmanes habían conquistado en la Península Ibérica.

La imagen lateral muestra la página 72 del Códice Emilianense 60 del monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja). En ella puede apreciarse el texto de una homilía en latín a la que el monje copista ha hecho sus propias anotaciones (glosas) en castellano entre líneas y al margen del texto. 

Esta página recoge la frase más larga que existe en todo el Códice en ese castellano arcaico.

Es interesante que en este mismo Códice, aunque en otras páginas, se recogen también dos anotaciones, hechas por el mismo monje, en vascuence. Se trata del más antiguo testimonio escrito conservado de dicha lengua.

En vasco aparecen dos glosas: la glosa 31 y la glosa 42 que dicen:

Izioqui dugu
guez ajutu
ez dugu

Cuya traducción sería:

Hemos sido puestos a cobijo, hemos sido salvados
a nosotros no se nos ha dado ayuda

Los rasgos navarro-aragoneses se perciben en el uso de muito, feito, honore, (femenino y no masculino), plicare, lueco, cono, ena, etc.

Como germanismos hay dos glosas la 20 y la 21 que respectivamente dicen:

desolabuntur - nafragarsan
dextruuntur - nafragatos

No obstante, en el Códice Emilianense 46, glosario escrito en Suso en el año 964, se hallan palabras y frases romances o romanceadas, con lo que se fijaría en un siglo antes (el X) las primeras manifestaciones escritas del castellano, confirmándose de paso al Monasterio de Suso como cuna de esta lengua.

En la figura inferior se aprecia ampliada la famosa glosa marginal en castellano de la página 72 del Códice Emilianense 60 de San Millán de la Cogolla. Se trata de 12 renglones que dicen así:

Cono aiutorio de nuestro 

dueno dueno Christo, dueno 

salbatore, qual dueno 

get ena honore et qual 

duenno tienet ela 

mandatione cono 

Patre cono Spiritu Sancto 

enos sieculos delo siecu

los. Facanos Deus Omnipotens 

tal serbitio fere ke 

denante ela sua face 

gaudioso segamus. Amen.

 


Glosa marginal de la página 72 del Códice Emilianense 60

En castellano actual la frase se lee así:

Con la ayuda de nuestro Señor Don Cristo Don Salvador, Señor que está en el honor y Señor que tiene el mandato con el Padre con el Espíritu Santo en los siglos de los siglos. Háganos Dios omnipotente hacer tal servicio que delante de su faz gozosos seamos. Amén.

Algo posteriores a las Glosas Emilianenses son las Glosas Silenses, procedentes del Monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos) y conservadas en el British Museum de Londres.

El desarrollo cultural y literario del castellano comienza en el siglo XII, con la aparición de los Cantares de gesta. El primero y más renombrado de todos es el Cantar de Mio Cid (1140), que supone la irrupción del castellano como idioma literario.

El párrafo inferior muestra una estrofa del primer texto literario en castellano, el Cantar de mío Cid:

Mio Çid Roy Díaz por Burgos entróve.
En sue conpaña sessaenta pendones;
exién lo veer mugieres e varones,
burgeses e burgesas por las finiestras sone,
plorando de los ojos, tanto avién el dolore.
De las sus bocas todos dizían una razóne:
"¡Dios, qué buen vassallo, si oviesse buen señore!"


Vida de San Millán por Gonzalo de Berceo (fragmento)

Con Gonzalo de Berceo (siglo XIII) se inaugura la historia de la literatura castellana de autoría conocida. 

Este poeta nació muy cerca de donde fueron escritas las Glosas Emilianenses y recibió su educación en dicho Monasterio. Probablemente estudiara en las aulas de la Universidad de Palencia. 

Suyos son aquellos versos que dicen:

Quiero fer un prosa en román paladino,
en qual suele el pueblo fablar con so vezino,
ca non so tan letrado por fer otro latino;
bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino.

La figura lateral muestra el comienzo de los Votos del Conde Fernán González, que Gonzalo de Berceo incluye en su Vida de San Millán.

En el siglo XIII, y gracias a la labor de Alfonso X el Sabio se intenta regularizar la lengua, renovarla y enriquecerla en los aspectos ortográficos, gramaticales y léxicos. Tanto en el siglo XIII, como en el XIV se desarrollan las primeras escuelas literarias de carácter culto. En el siglo XIV se amplía el léxico, bien introduciendo cultismos, bien creando nuevas palabras, utilizando los recursos propios del idioma (composición, derivación y parasíntesis). En el siglo XV se multiplican las tendencias literarias, se publica la primera gramática, "La Gramática" de Nebrija y culminará el siglo con la publicación de "La Celestina", obra que preludia el Renacimiento.

La historia de la literatura en español se puede dividir en los siguientes periodos:

  • Siglos XII al XV. Etapa de la épica y romances: Cantar de mio Cid (anónimo). General Estoria, Siete Partidas, Estoria de España (Alfonso X el Sabio).

  • El Siglo de Oro. Inaugurado con La Celestina de Fernando de Rojas y continuado con escritores de la talla de Miguel de Cervantes (Don Quijote de la Mancha), Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Quevedo, Luis de Góngora. En esta etapa también se producen buena parte de la novela picaresca, como el Lazarillo de Tormes y el Guzmán de Alfarache. Junto a ellos es preciso mencionar a los autores de carácter místico y espiritual, como Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, fray Luis de León o fray Luis de Granada.

  • Siglo XIX. Resurgir de la novela con Benito Pérez Galdós.

  • Siglo XX. En la primera mitad de este siglo se produce una pléyade de nombres que darán brillo a la literatura española: Miguel de Unamuno, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Valle Inclán, Ortega y Gasset.

En los siglos XIX y XX se producirá igualmente una proliferación de escritores en lengua española aunque nacidos en Hispanoamérica, como Rubén Darío de Nicaragua, Jorge Luis Borges de Argentina, Octavio Paz de México, Gabriel García Márquez de Colombia, Mario Vargas Llosa de Perú, Pablo Neruda de Chile.

Datos

El español es la lengua oficial en España, donde es hablada por unos 40 millones de personas y en una larga cadena de países hispano-americanos, desde México a Argentina, que suman en total unos 300 millones de personas que la hablan. En Puerto Rico es lengua oficial junto con el inglés, aunque la población es predominantemente hispano hablante. También es lengua oficial en Guinea Ecuatorial. Hay numerosas comunidades de habla española en Estados Unidos.


El español en el Pacifico

(Gran tamaño)

Desde 1714, cuando recibió licencia real, la Real Academia Española de la Lengua tiene autoridad normativa sobre la lengua. Al contrario que su contraparte francesa, la Academia española está compuesta de lingüistas y filólogos, con el resultado de que sus decisiones son vinculantes.

Uno de los fenómenos originados por la expansión mundial del español, al igual que ocurrió con el inglés, francés y portugués, es el de la criollización de la lengua, es decir, el nacimiento de otras lenguas, que en ocasiones son pidgins o lenguas de contacto y en otras se convierten en lenguas nativas o criollos, basadas en la lengua colonial pero con fuertes influencias de una lengua nativa. El mapa inferior muestra este resultado en las islas Filipinas.

 

Dialectos

Como todas las lenguas ampliamente difundidas el español está sujeto a variaciones regionales y sociolingüísticas. No obstante a pesar de esa heterogeneidad el grado de variación no es muy grande y sólo raramente hay interrupciones de mutua ininteligibilidad, Las dificultades nacen con los criollos basados en el español de Filipinas y Colombia y con el judeo-español, la lengua hablada por las comunidades sefarditas expulsadas de España en 1492. El sefardí tiene fama de haber preservado numerosas características del siglo XV, pero tal afirmación es exagerada; es vedad que ciertas peculiaridades fonéticas, como la preservación de la /f-/ inicial es un elemento arcaico, pero esa lengua también ha evolucionado extensamente en su morfología y ha asimilado gran número de préstamos léxicos. La figura inferior muestra la distinción dialectal en México.

Entre las variedades dialectales españolas del romance tenemos el asturiano-leonés, cuyos límites no coinciden ni con los antiguo reino de León ni con la actual provincia de León. Entre algunas características que lo acercan al gallego-portugués destacan: ou < au, al- + consonante (cousa, touro, outro); se conserva f- (filo, farina); se pierde toda -n- intervocálica, como raa < rana; la l pasa a r después de consonante sorda, como praza < platea. Una variedad parecida al leonés pero que apunta al gallego-portugés es el mirandés, hablado en Miranda do Douro, en Portugal.

Otro dialecto importante es el aragonés, que en parte se funda históricamente en el antiguo reino de Aragón y Navarra, pero que recibió gran influencia del castellano. Hoy se habla en la provincia de Huesca, al pie de los Pirineos.

El extremeño, ligado históricamente con el asturiano-leonés, se habla en una región septentrional de Extremadura.

Aparte de estas lenguas que tienen personalidad propia, las hablas dialectales del castellano se pueden clasificar en dos grupos: las septentrionales y las meridionales, comprendiendo éstas al murciano, al andaluz y al canario, hablados en Murcia, Andalucía y Canarias, respectivamente.

Los dialectos septentrionales se caracterizan por ser más conservadores y abarcan las tierras castellanas y las que ocuparon los dialectos históricos del latín, como el aragonés y el asturiano-leonés. En el habla de las tierras donde nació el castellano encontramos una serie de rasgos dialectales, como el uso del leísmo (le como complemento directo: Este piso ya le vimos), laísmo y loísmo (la y lo como complemento indirecto: La dije que no viniera); pronunciación de la d final como z: Madriz; aparición de una s en la segunda persona del singular del pretérito imperfecto: vinistes; uso del infinitivo para la segunda persona del plural del imperativo: ¡Traerme algo!. Hacia el este (La Rioja, Navarra y Aragón) hay una influencia de la huella aragonesa, como el uso de pronombres precedidos de preposición: con tú, con mí; el uso del diminutivo -ico: pajarico; abundante uso de pues. Hacia el oeste (León, Zamora y Salamanca) hay huellas del leonés, como la tendencia a cerrar las vocales finales: otru; diminutivos en -ín, -ina: niñín, niñina; uso del indefinido en el vez del perfecto compuesto: hoy fui a tu casa.

Los dialectos meridionales se caracterizan por ser más evolucionados en su pronunciación y por rasgos fonéticos muy marcados. En esta región dialectal se hallan el andaluz, el extremeño, el canario y el murciano. Las principales características de estos dialectos son: confusión de r y l en posición final de sílaba o palabra: arta, cuelpo y otras se pierden, como españó; seseo (pronunciación de la z o la c ante e o i como s: sielo; ceceo (pronunciación de la s como z: zerio; pérdida de la d y de la n intervocálicas o ante r: cansao, mare; yeísmo con distintas pronunciaciones: yuvia.

Escritura

 
Juan 1:1-8 en español

Gramática

La influencia del árabe en el español tiene carácter casi exclusivamente léxico. Una serie de términos que se refieren a la cultura árabe medieval (astronomía, matemática, medicina, filosofía, etc.) entra a formar parte del patrimonio cultural europeo. Se trata de palabras que, a partir casi siempre de la Península Ibérica o de Sicilia, se difunden al italiano, al francés, y de ellos a las otras lenguas europeas. A veces son de origen erudito, como álgebra, procedente del árabe al-gabr que propiamente significa "restauración, reducción".

Un término matemático menos técnico y más común, que se manifiesta con doble aspecto en las lenguas cultas occidentales, es el representado por las voces cifra y cero. El árabe tenía la palabra sifr, que al principio era (y ha seguido siéndolo en la lengua común) un adjetivo que significaba "vacío"; merced a un calco del sánscrito sunyá, que significaba también "vacío", pero que los matemáticos indios emplearon para "cero", el árabe ,sifr adquirió, entre los matemáticos, el mismo sentido de 'cero'. Leonardo Fibonacci latinizó el término a zephirum que luego, en las fuentes italianas, se volvió zeliro, zefro y al fin zero (atestiguado desde 1491; de él procede el español 'cero'). Una adaptación de la palabra árabe más próxima al original es la del español cifra.

También viene del árabe la costumbre de designar la incógnita por X; en los textos árabes de álgebra, la incógnita era indicada mediante la letra S, inicial de la palabra sai', 'res, aliquid, quicquam'. Esta letra sonaba casi lo mismo que la palatal aspirante sorda que el español antiguo escribía x, según se aprecia por las transcripciones latinas de palabras árabes. Leonardo Fibonacci, en Liber abbaci, no hizo más que transliterar la S con X, y así entró X en uso para la incógnita.

Diversos términos árabes que se han difundido por todas las lenguas europeas tienen que ver con la astronomía, de la que los árabes fueron maestros, como es sabido; casi inalterados, con forma árabe, aparecen algunos términos técnicos como azimut; nadir < árabe nazir, 'opuesto' (esto es, nazir as-samt, 'opuesto al zenit'); se ha hecho popular almanaque, < árabe al-manah, 'calendario'.

Notables son también los nombres relativos a la química o, mejor dicho, a la química medieval o alquimia, empezando por esta mismísima palabra, atestiguada desde el siglo XIII y que viene del árabe al-kimiya ("fusión"), cuyo sentido era "piedra filosofal, sustancia que transforma los metales bajos en oro". El nombre más común de la piedra filosofal en árabe era, en cambio, al-iksir ( < gr. "seco"), de donde elixir, con el sentido de "remedio maravilloso, licor mágico". 

Y ya que hablamos de palabras de la química, recordemos también el árabe al-kuhl, al-kuhul, 'polvos para teñir cejas y párpados> español alcohol.

Proceden del árabe o de otras lenguas orientales, pasando por el árabe, algunos nombres de juegos (y las terminologías correspondientes), ante todo el ajedrez, que los árabes aprendieron de los persas como éstos de los indios. No hay que ser orientalista para saber que en persa sah significa "rey", y basta conocer los rudimentos del juego para saber que su objeto es inmovilizar el "rey" del adversario; en persa, y de ahí en árabe, tal operación se llama, en la terminología del juego, sah mát, que al pie de la letra significa "el rey (está) muerto"; de ahi el español jaque mate.

Sin salir de la terminología ajedrecística, se puede señalar que el término alfil, que designa cada una de las dos piezas que franquean al rey y a la reina viene del árabe al-fil, "elefante", pues en los ajedreces más antiguos, dos elefantes ocupaban los lugares de los alfiles. 

Encontramos voces árabes en la toponimia, como Albacete < al-basit; esp. Alcalá < qal'a, "castillo, fortaleza"; Gibraltar, < gebel Tariq, "monte de Tariq", del nombre del comandante árabe que en 711 emprendió desde allí la conquista de España. Son importantes los nombres de ríos compuestos con guad- del árabe wad(i) "río, valle". Tenemos así los hidrónimos Guadiana, Guadalquivir < wadi al-kabir, "el río grande"), etc.

Pero en la Península Ibérica la influencia árabe llega a los términos administrativos: por ejemplo alcalde < al-qa'dí, "juez"; alguacil < al-wazir, "ministro".

Otra observación notable es la siguiente: como se habrá visto por los ejemplos citados, las lenguas iberorromances, en la mayoría de los casos, adoptan las palabras árabes con el artículo determinado unido (artículo que suena al, pero cuya 1 se asimila, según regla constante en todo el dominio árabe, ante algunas consonantes). Así encontramos azúcar < árabe (as-)sukkar; azafrán < ár. (az-)za'farán, etcétera.

Aunque abundantes voces de origen árabe atestiguadas en el español antiguo están a estas alturas fuera de uso (si bien no pocas siguen vivas en los dialectos españoles o en portugués), no cabe duda de que la influencia árabe sobre las lenguas iberorromances fue importantísima, desde los puntos de vista cuantitativo y cultural, hasta el punto de afectar la sintaxis del espacio¡ antiguo.

Entre las características principales del español podemos recordar: la diptongación de e y o en sílaba abierta y cerrada, como tiene < tenet, tierra < terra, bueno < bonu(m), puerta < porta. Luego, por influencia de fonemas adyacentes, los diptongos pueden reducirse (ie > i y ue > e, respectivamente) como castillo, frente. Las vocales finales se han conservado bien, como en toscano (-a > -a; -e, -i > -e; -o, -u > -o.

En el consonantismo las iniciales suelen conservarse aunque f- pasa a h-, hoy muda, como fabulare > hablar (si bien se conserva ante el diptongo ur, como fuerte, fuego); los grupos de consonantes + l tienden a reducirse a ll (correspondiente al italiano gli), como llamar < clamare, llano < planu(m). Las consonantes sordas intervocálicas sufren lenición y se vuelven fricativas, como vita > vida, lupu(m) > lobo. Las consonantes largas y geminadas se simplifican pero no se sonorizan, como bucca > boca; ll y nn pasan en cambio a palatales, como annu(m) > año, caballu(m) > caballo. El grupo ct, a través de it (como en francés y portugués) pasa a la palatal ch, como lacte > leche, octo > ocho. El grupo li pasa a j, como muliere(m) > mujer.

Las tendencias naturales a la divergencia lingüística son combatidas en el caso del español por poderosos lazos culturales y también por mecanismos normativos bien desarollados, cuyos antecedentes proceden de hace varios siglos. Uno de los más antiguos y mejor conocidos ejemplos de prejuicio lingüístico es la crítica hecha por Juan de Valdés en su Diálogo de la Lengua (1535) contra la Gramática de la lengua castellana de Antonio de Nebrija (1492) porque Nebrija, siendo andaluz, no podía conocer el castellano lo suficientemente bien para la obra que se traía entre manos. 

Aunque el español tiene fama de ser una lengua 'fonética' (más exactamente habría que decir fonémica) la realidad es que presenta ciertas dificultades para hacer tal aseveración. Por ejemplo, c y g tienen dos pronunciaciones, dependiendo de la vocal que sigue; la h es muda; b y v corresponden a un solo fonema.

Evoluciones características de los romances peninsulares

consonantes

Origen:

mozárabe

gallego-portugués

asturiano-leonés

castellano

navarro-aragonés

catalán

F-

f

f

f

h>Ø

f

f

PL- KL-

pl kl

t

p/pl k/kl

pl kl

FL-

fl

t

/fl

f /fl

fl

L-

j/

l

j

l

/l

N-

n

n

n/

n

n

n

-L-

l

Ø

 l

l

l

l

-N-

n

Ø

n

n

n

n

-LL-

l

¡/

-NN-

n

n/

-LJ-

j

j/

j

-NJ-

 

Ke,i-

t / d

ts

ts

ts

ts

ts > s

-Ke,i-

t / d

ts 

 ts

 ts

ts

ð>Ø

Ge,i-

j/

Ø

-SKe,i-

ts

-KS-

-KT-

xt

jt

jt

t

jt

jt

-(U)LT-

jt

jt

jt

t

jt 

It

-P- -T- -K-

ptk / bdg

b d g

b d g

b d g

ptk / bdg

b d g

-MB-

mb

mb

mb

m

m

m

-ND-

nd

nd

nd

nd

n

n

-M'N-

mn

m

mn / m

mbr

mbn / mbr

mbr

vocales

AL + Cons.

aw

ow

ow

o / al

o / al

al

AW

aw

ow

ow

o

o

AJ

aj/ej

ej

ej

e

e

e

J

é

é

já/jé

í

J

ó

wó/wé

ó

wá/wé

ú/í

jé/é

já /jé

é

wé/ó

wó / wé

wá / wé

é

é

é

é

é

é

 ó

ó

ó

ó

ó

ó

ó

-O#

o/e/Ø

o/u

o/u

o

o/Ø

Ø

 -E#

e/o/Ø

e/i/Ø

e/i/Ø

e/Ø

e/i/Ø

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-AS#

as / es

as

es

as

as

es

Clasificación articulatoria de los fonemas españoles (AFI)

Consonantes

 

Bilabial

Labiodental

Dental

Interdental

Alveolar

Palatal

Velar

 

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

Oclusiva

p

b

 

 

t

d

 

 

 

 

 

 

k

g

Fricativa

 

 

f

 

 

 

θ

 

s

 

 

x

 

Africada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nasal

 

m

 

 

 

 

 

 

 

n

 

 

Lateral

 

 

 

 

 

 

 

 

 

l

 

 

 

Vibrante simple

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vibrante múltiple

 

 

 

 

 

 

 

 

 

r

 

 

 

 

Vocales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anterior

Central

Posterior

Alta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

i

 

u

Media

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

e

 

o

Baja

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

a

 

Clasificación articulatoria de los sonidos españoles (AFI)

Consonantes

 

Bilabial

Labiodental

Dental

Interdental

Alveolar

Palatal

Velar

 

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

sorda

sonora

Oclusiva

p

b

 

 

t

d

 

 

 

 

 

 

k

g

Fricativa

 

β

f

 

 

 

θ

ð

s

 

 

x

γ

Africada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nasal

 

m

 

 

 

 

n

 

, n,

 

Lateral

 

 

 

 

 

 

 

l

 

, l,

 

 

Vibrante simple

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vibrante múltiple

 

 

 

 

 

 

 

 

 

r

 

 

 

 

Vocales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anterior

Central

Posterior

Semi-consonante

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

j

 

w

Semivocal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Alta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 i

 

 u

Media

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

e

 

o

Baja

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

a

El verbo tiene tres modos: indicativo, imperativo y subjuntivo. Se distinguen tres conjugaciones: -ar, -er, -ir.

El español también se caracteriza por su constante empleo del pronombre se, y el uso vivo del subjuntivo que tantos problemas origina a quienes aprenden español como segunda lengua. Entre las características heredadas del latín debe destacarse la sintaxis y los procedimientos sintácticos para matizar, calificar o convertir en nombres, y por tanto sujetos, a oraciones completas.

El orden de la frase es sujeto, verbo y objeto o verbo, sujeto y objeto.

Valor de las letras en algunas lenguas romances

 

Italiano

Español

Portugués

Catalán

Francés

Rumano

a

[a]

[a]

[á; ]

[á; ]

[a, ]

[a]

ãe

 

 

[]

 

 

 

ai

[ai]

[ai]

[ai]

[ai]

[ε]

[ai]

ain

 

 

 

 

[]

 

an

 

 

 

 

[ã]

 

ão

 

 

[ ]

 

 

 

au

[au]

[au]

[au]

[au]

[o]

[au]

â

 

 

[]

 

[]

[]

ǎ

 

 

 

 

 

[]

ã

 

 

[ã]

 

 

 

b

[b]

[b~β]

[b]

[b~β]

[b]

[b]

c

[t]

[θ]

[s]

[s]

[s]

[t]

c

[k]

[k]

[k]

[k]

[k]

[k]

ch

[k]..i,e

[t]

[]

[k] raro

[]

[k]..i,e

ç

 

 

[s]..i,e

[s]..i,e

[s]..i,e

 

d

[d]

[d~ð]

[d]

[d~ð]

[d]

[d]

e

[e,ε]

[e]

[é, ; i]

[é, ; ]

[e, ε; ]

[e]

è

*

 

 

[]

[ε]

 

ê

 

 

[é]

 

[ε]

 

é

 

 

[]

[é]

[e]

 

eau

 

 

 

 

[o]

 

ei

[ei]

[ei]

[ei]

[ei]

[ε]

[ei]

ein_s

 

 

 

 

[]

 

en_s

 

 

 

 

[]

 

eu

[eu]

[eu]

[eu]

[eu]

[ø, œ]

[eu]

f

[f]

[f]

[f]

[f]

[f]

[f]

g

[d]

[χ]

[]

[d~]

[]

[d]

g

[g]

[g~]

[g]

[g~]

[g]

[g]

gh

[g]..i,e

 

 

 

 

 

gl

[(:)]

 

 

 

 

 

gn

[(:)]

 

 

 

[]

 

gu

[gw]

[g]

[g]

[g]

[g]

[gw]

gu

[gw]

[gw]

[gw]

[gw]

 

[gw]

 

[gw]

[gw]

[gw]

 

 

h

ø

ø

ø

ø

ø

[h]

i

[]..V,

[i]

[]..V,

[i]

[]..V,

[i]

[]..V,

[i]

[]..V,

[i]

[]..V,

î

 

 

 

 

[i]

[]

j

 

[χ]

[]

[d~]

[]

[]

k

[k]

[k]

[k]

[k]

[k]

[k]

l

[l]

[l]

[l]

[l]

[l]

[l]

lh

 

 

[]

 

 

 

ll

 

[] (América [j])

[]

 

 

 

l.l

 

 

 

[l]

 

 

m

[m]

[m]

[m]

[m]

[m]

[m]

n

[n]

[n]

[n]

[n]

[n]

[n]

nh

 

 

[]

 

 

 

ñ, ny

 

[]

 

[]

 

 

o

[o, ]

[o]

[ó, ;u]

[ó, ;u]

[o, ]

[o]

ò

*

 

 

[]

 

 

ô

 

 

[ó]

 

[o]

 

ó

 

*

[]

[ó]

 

 

õ

 

 

[õ]

 

 

 

õe

 

 

]

 

 

 

œ(u)

 

 

 

 

[œ]

 

oi

oi

oi

oi

oi

[w]

oi

on..s

 

 

 

 

[]

 

ou

 

 

[ou]

 

[w]..V,

[u]

 

p

[p]

[p]

[p]

[p]

[p]

[p]

qu..i,e

[kw]

[k]

[k]

[k]

[k]

 

qu

[kw]

 

 

 

[k]

 

r

[r]

[r:~]

[r:~]

[r:~]

[]

[r]

rr

 

[r:]

[r:] (América [χ])

 

[r:]

 

s

[s~z]

[s]

[]_s

[s~z]

[s~z]

[s~z]

[s]

ss

 

 

[s]

[s]

 

 

ş

 

 

 

 

 

[]

t

[t]

[t]

[t]

[t]

[t]

[t]

ţ

 

 

 

 

 

[ts ]

u

[]..V,

[u]

[]..V,

[u]

[]..V,

[u]

[]..V,

[u]

[]..V,

[y]

[]..V,

[u]

un_s

 

 

 

 

[]

 

v

[v]

[b~β]

[v]

[b~β]

[v]

[v]

w

[v, w]

[w]

[v, w]

[w]

[v, w]

[v, w]

x

[ks]

[ks]

[, ks]

[, ks]

[ks]

[ks]

y (en préstamos menos en español)

[j]

[i] (aislada)

[j]

[j]

[j]

[i,j]

[j]

z

[ts, dz]

[θ] (América [s])

[z]

[z]

[z]

[z]

Notas: El símbolo .. significa 'precede'; _s es límite de sílaba; V significa vocal; el asterisco * recuerda que el acento grave en italiano y el acento en español acentúan la palabra.

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